Sana, siempre había soñado con vivir en una isla desierta, donde nadie la molestara.
Ella desde siempre, estaba acostumbrada a vivir sola, pues por vivir unos cuantos años más no le pasaría nada.
Ella vivía sola, pero acompañada era algo demasiado dificil de explicar, todo para ella en su mundo era pequeño e inutil. Asi que por vivir más años sola pero acompañada, creyó que no le pasaría nada..
Hasta que un día de los muchos de su rutina, salió a la calle, fué al bar de todos los días.
Y se despidió del camarero con tostadas de mantequilla y una taza de café. Siempre llegaba a su casa, y pensaba que estaba empezando a artarse de estar sola y acompañada, asique se decidió. - Se decidió a enamorarse de nuevo.
Cada día lo que sentía se iva haciendo mas grande, y cada vez necesitaba más.
Aquel chico, se estaba convirtiendo para ella como en su dosis de heroína que le ayudaba a levantarse cuando se caía, y a sonreir todos los días.#Y llego un día en el que , salió a la calle, y por primera vez SONRIÓ AL MUNDO.