sábado, 28 de diciembre de 2013

"Viviendo la triste realidad"

¿Os acordáis de cuando escribía felizmente gracias a alguien? Pues ese alguien ya no está, se fue, aún diciendo que se quedaría, aún pensando yo que sería el definitivo, el hombre definitivo que me hiciese realmente feliz. A veces, las personas tenemos errores y nos equivocamos, pensando en un futuro que no esta destinado a ocurrir. Yo hace meses, pensaba en que con ese hombre me casaría, que tendría una familia y que viviríamos en un lugar del mundo, no me importaba el lugar, me importaba el estar con él. Desde la primera vez que lo vi en aquella casa, quise que fuese para mí, pero el destino me ha demostrado que no es para mí. Fueron pasando los días y yo me iba creando un futuro con esa persona, quería no separarme jamás de ella. Juntos, construimos un castillo que estaba en el aire, una especie de sueño, del que ninguno de los dos queríamos despertar. Me acuerdo de la primera vez que quedamos como amigos, que fue un día como hoy, pero de hace un año. Este día yo iba a quedar por la tarde con el chico que se suponía que me gustaba, aunque ya hablaba con esa persona. Por la tarde me arreglé, con mi prima y nos fuimos al Cash Converter, una tienda de por aquí, y allí nos esperaban varios tíos,y uno de ellos era esa persona. Cuando le vi ahí, me quede helada, y a la vez sentí emoción y alegría porque aquel hombre estuviese allí. Estaba dudosa, porque me alegré de ver a esa persona y no al chico que se suponía que me gustaba. Esa tarde nos fuimos a pasear, nos fuimos al ápoca( un bar en el que después de meses,pasé las más bonitas horas de mi vida con esa persona) y el estuvo conmigo y más chicas, y a partir de ese momento, sentí que le quería besar, que le quería abrazar y no soltarle. Horas después, nos despedimos y le di un abrazo, y a los demás dos besos. Me acuerdo que siempre que lo veía me tiraba a darle un abrazo y no dos besos, que era lo normal. A partir de esa noche, me di cuenta de que el era quien me gustaba. Después intenté quedar con el antes de reyes, para ir a comprar el regalo de mi madre, pero no pudo venir. Luego el destino me atrajo hacia el y me lo encontré por la calle. De nuevo esa sensación tan bonita al verle. Cada vez me daba más cuenta de que era el quién me gustaba y no otra persona. Al cabo de unos días, le dije por Tuenti que creía que me gustaba. Y ahí empezó todo. La mayor parte de la historia supongo que no hace falta contarla, ya que ahora la recuerdo con nostalgia.Porque esos días felices se han acabado, y ahora sólo queda un vacío en mi. Después de un tiempo me di cuenta de que la persona con la que estaba no me había contado toda la verdad. Después de semanas estando mal quise perdonarle y luchar contra mi misma, pasé los mejores últimos días con el, sin saber que eran los últimos, creyendo que pasaría más días con él. Pero no, me equivoqué, una vez más tuve el error de pensar que yo podría perdonar algo así. Mi corazón ya lo había perdonado, pero mi mente seguía recordando todos los momentos y todo lo malo que había pasado, siempre se lo echaba en cara, y sólo cuando estaba en persona con el intentaba estar bien. Yo sola me fui dando cuenta de que yo ya no era la misma de antes, que ahora le miraba de forma distinta, que le seguía queriendo,pero ya no era lo mismo, ni nunca lo sería,por mucha esperanza que tuviese... ya no volverían los días más bonitos que pasé en el frío Enero de 2013, ya no volvería el calor de mi familia hacia él, ya no volvería a verle jugar con mi primo, no volvería a verle hablar de cosas que a mí no me gustaban, con mi hermano. No volvería a verle sentado en mi mesa, esperando la comida que hiciese mi madre. No volvería a verle a las dos y media de la madrugada en la salita viendo agallas conmigo,o quedándose dormido, no volvería a pasear con el, sin miedo a que me viesen con el. No volvería a hablarle por teléfono como antes lo hacía, no volvería a decirle te quiero sin decírselo, no volvería a vivir momentos con el en mi casa, riéndome, haciendo los gilipollas. Me di cuenta de que eso ya se había perdido, y que ahora solo quedaba pasar los últimos días con el, para no olvidarle jamás. Este texto lo estoy escribiendo con lágrimas en los ojos,puesto que ahora todo está muy reciente, pero supongo o quiero creer, que el tiempo todo lo cura, que me curará las heridas que me ha causado no creer en mi misma, no tener esperanza en nada y ser negativa, me curará las heridas que el me fue haciendo poco a poco sin yo saberlo, aunque a pesar de eso le seguía queriendo. Quiero creer, que con el tiempo... los recuerdos quedan en la memoria, pero ya no duelen como antes. Quiero creer, que puedo vivir sin esa persona, quiero creer que puedo vivir sin esa persona dentro de mi vida como nada. Quiero creer, que podré ser fuerte y seguir hacia delante, como siempre lo he hecho. Pero esta vez, me han ganado a mi la partida, el se ha llevado mi corazón y como dije hace tiempo, lo ha enterrado en un mar diferente con candado, y no sé quien lo rescatará de allí, espero que nadie. Es verdad, que con esto uno aprende, las experiencias son las que te hacen sentirte fuerte contra todo, y las que te hacen aprender. Pero yo nunca aprendo, siempre vuelvo a caer en el amor. Y ya no, no quiero más amor en mi vida, no de esta forma, me sobra con el amor de mis familiares y amigos. O al menos, eso quiero pensar. Dicen que el amor duele y que a la vez te da la felicidad que un día quisiste, pero nunca dicen en los cuentos que un día ese amor se puede ir, y robarte la felicidad que un día te dio. Yo ya no sé nada, no sé como va a ser mi futuro, bueno... algo tengo seguro, y es que, estará repleto de niños, y con suerte no serán míos. Ese es el único futuro al que ahora me puedo agarrar, el único que puede hacerme feliz y el único que puede hacer que salga de esto. Lo que si sé, es que cuando quieres a una persona tanto como yo le he querido y le quiero, no se olvida fácilmente, que hacen falta años para olvidarle casi del todo, y aún así casi siempre le recordarás en cada cosa que hagas, solo con la diferencia de que ya no dolerá tanto, puesto que tu corazón y tu mente se habrán acostumbrado a vivir sin el... o eso quiero creer.